Investigación descriptiva del ámbar como registro geológico fósil. Analizamos la composición química de la resina fosilizada de coníferas prehistóricas, la refracción de la luz a través de las gemas amarillas y la catalogación de restos botánicos atrapados en su estructura molecular hace millones de años.
Explorar análisisCada muestra de ámbar guarda información geológica y botánica que nuestro laboratorio interpreta con métodos ópticos y químicos.
Espectroscopía infrarroja y cromatografía de gases para determinar el origen geológico y la autenticidad de la resina.
Microscopía óptica de hojas, polen y semillas atrapadas en ámbar del Mioceno y Eoceno con referencias a floras actuales.
Refractometría de muestras transparentes para correlacionar el brillo amarillo con la composición molecular y las impurezas.
Correlación de depósitos de ámbar con formaciones sedimentarias y fósiles índice para establecer edades geológicas.
Métodos de limpieza, inclusión en resina sintética y almacenamiento en atmósfera controlada para evitar la degradación.
Imágenes de alta resolución de inclusiones y estructuras internas del ámbar, listas para catálogos y exposiciones.
Accede al estudio completo de espectroscopia Raman sobre inclusiones vegetales en ámbar del Báltico.
Leer el artículoCada bloque incluye acceso a microfotografías ópticas, informe químico y catalogación de inclusiones. Elige el nivel que se ajuste a tu proyecto de investigación.
Análisis de una muestra de ámbar: composición por espectroscopía infrarroja, índice de refracción y fotografía de inclusiones principales. Incluye ficha descriptiva.
Análisis completo de hasta tres muestras con identificación de inclusiones botánicas, perfil molecular detallado y comparación con bases de datos de resinas fósiles.
Investigación exhaustiva de colecciones de ámbar con datación geológica, análisis de isótopos y reconstrucción paleoecológica del entorno de fosilización.
El ámbar es resina fósil de coníferas prehistóricas que se solidificó y polimerizó durante millones de años. La resina original, rica en terpenos, se enterró en sedimentos y sufrió cambios químicos que la transformaron en una gema orgánica. Su formación requiere condiciones anaeróbicas y presión geológica constante.
En nuestro laboratorio utilizamos espectroscopía infrarroja (FTIR) y cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas (GC-MS) para identificar los compuestos orgánicos presentes. Estos métodos permiten distinguir variedades como la succinita báltica del ámbar de Chiapas o del dominicano, según los perfiles de ácidos succínicos y terpenos.
Las inclusiones más comunes son restos botánicos (hojas, polen, semillas) y, en menor medida, insectos o pequeños artrópodos. La preservación depende de la rapidez con que la resina atrapó el material y de la estabilidad química posterior. Cada inclusión ofrece una ventana al ecosistema del pasado.
El color varía según la composición molecular, la presencia de impurezas y el grado de oxidación. El amarillo característico se debe a la dispersión de la luz en la estructura polimérica. Tonos más oscuros o rojizos indican mayor contenido de ácido succínico o inclusiones minerales.
Usamos un refractómetro de gemas para medir el índice de refracción, que en el ámbar suele oscilar entre 1.54 y 1.55. La birrefringencia es baja, pero las inclusiones pueden alterar localmente la transmisión de luz. Estas mediciones ayudan a identificar variedades y a evaluar la calidad óptica de la gema.
Ambas clasificaciones son correctas. Desde la paleontología, el ámbar es un fósil de resina vegetal. Desde la gemología, se valora como una gema orgánica por su color, transparencia y rareza. En nuestro laboratorio lo estudiamos como registro geológico, pero también analizamos sus propiedades físicas relevantes para coleccionistas.